Evaluar la información que uno recaba cuando investiga...

El proceso de búsqueda, selección y evaluación de la información para el tema que desarrollaré en mi investigación ha sido algo difícil por diversos motivos.
Primero, es un tema que apenas muy recientemente se ha comenzado a desarrollar tanto por parte de instituciones relacionadas con la salud a nivel universal, regional, nacional, estatal y local, como por el ámbito académico.
En segundo lugar y aunado a lo anterior, no ha sido sino hasta los últimos años que han comenzado a cobrar la importancia que conllevan los determinantes sociales, culturales y económicos de la salud, dado que en décadas anteriores se le ha estudiado a partir de un énfasis en los factores biológicos, relacionados tanto con agentes patógenos, como con conductas y hábitos de riesgo o protectores que derivan en estilos de vida saludables o no, supeditando o dejando definitivamente de lado otros elementos que, a pesar de contarse con datos estadísticos que muestran la relación del proceso salud-enfermedad-atención con la desigualdad social – traducida en pobreza – y las inequidades en el acceso a diversos bienes y servicios producidos colectivamente, a menudo determinan en mayor medida los cuadros e índices de morbimortalidad en diversas comunidades debido a sus condiciones de vida, que a su vez son producidos estructuralmente y no elegidos individualmente por los sujetos.
En tercer lugar, pero no menos importante, aunque existe una gran variedad de profesiones y sistemas de salud, el objeto de estudio e intervención se centra principalmente en la enfermedad (sus causas, cómo prevenirla, tratarla, controlarla, etc.), encontrando muy poca información que tome como su objeto de estudio a la salud (sus causas y cómo promoverla y/o mantenerla).
            El proceso de búsqueda, selección y evaluación de la información para el tema que desarrollaré en mi investigación ha sido algo difícil por diversos motivos.

Primero, es un tema que apenas muy recientemente se ha comenzado a desarrollar tanto por parte de instituciones relacionadas con la salud a nivel universal, regional, nacional, estatal y local, como por el ámbito académico.
En segundo lugar y aunado a lo anterior, no ha sido sino hasta los últimos años que han comenzado a cobrar la importancia que conllevan los determinantes sociales, culturales y económicos de la salud, dado que en décadas anteriores se le ha estudiado a partir de un énfasis en los factores biológicos, relacionados tanto con agentes patógenos, como con conductas y hábitos de riesgo o protectores que derivan en estilos de vida saludables o no, supeditando o dejando definitivamente de lado otros elementos que, a pesar de contarse con datos estadísticos que muestran la relación del proceso salud-enfermedad-atención con la desigualdad social – traducida en pobreza – y las inequidades en el acceso a diversos bienes y servicios producidos colectivamente, a menudo determinan en mayor medida los cuadros e índices de morbimortalidad en diversas comunidades debido a sus condiciones de vida, que a su vez son producidos estructuralmente y no elegidos individualmente por los sujetos.
En tercer lugar, pero no menos importante, aunque existe una gran variedad de profesiones y sistemas de salud, el objeto de estudio e intervención se centra principalmente en la enfermedad (sus causas, cómo prevenirla, tratarla, controlarla, etc.), encontrando muy poca información que tome como su objeto de estudio a la salud (sus causas y cómo promoverla y/o mantenerla).
            En cuarto lugar, cuando se habla de ambiente o entorno saludable, suele hacerse referencia al aspecto físico del mismo y, dentro de éste, a elementos relacionados con el saneamiento; es decir, la presencia/ausencia de contaminantes, principalmente de aire, suelo y agua, dejando de lado otras dimensiones que forman parte de los entornos, tales como la política, la cultural, la social y la económica, que resultan cruciales para su estudio, sobre todo cuando se le relaciona con la salud, puesto que – sin menoscabar la importancia de la dimensión física y su incidencia en los procesos de salud-enfermedad de los sujetos individuales y colectivos – la determinan en gran medida, sobre todo en lo que se refiere al acceso a satisfactores de necesidades vitales tales como la alimentación, el agua potable, la vivienda digna, el trabajo con sueldo digno, la seguridad pública, la paz, etc., sin los cuales la calidad de vida resulta deteriorada y se imposibilita el desarrollo pleno de los individuos y el bienestar colectivo. Asimismo, las dimensiones mencionadas proporcionan las oportunidades y recursos concretos para el ejercicio de todos los derechos humanos, entre los cuales se encuentra el derecho a la salud, inseparable de todos los demás, puesto que es tanto un recurso para gozar de los otros, como un estado o proceso determinado por los demás, tal como se muestra en el siguiente esquema:

           

Así pues, las principales dificultades en la búsqueda y selección de la información radicaron en dos puntos cruciales:
· que se centrara en la salud como objeto de estudio;
· que el estudio de la salud incorporara elementos de los FDS;
· que al integrar el tema del entorno se mantuviera una definición amplia de la salud, considerando en su estudio las dimensiones política, social, cultural y económica y no sólo la física.
· que la información fuera difundida por organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil, instituciones educativas y gubernamentales, ya sea porque fuera producida por ellas o porque la avalaran.
· que la información tuviera un enfoque de derechos humanos.
            Fue un ejercicio complicado, pero enriquecedor, puesto que a pesar de haber poca información sobre el tema, sobre todo en lo que se refiere al enfoque de derechos humanos, la que pude encontrar ha sido esclarecedora y de gran utilidad para empezar a sentar las bases teóricas de la investigación.
            Los criterios que consideré para la evaluación de la información fueron exhaustivos, por lo que el material que he seleccionado cuenta con el respaldo de intstituciones y organismos reconocidos mundial y nacionalmente; sus contenidos están fundamentados en diversos campos disciplinarios desde los cuales se estudia la salud; son actuales, puesto que como he mencionado desde el inicio de este texto, el tema en sí es muy reciente; es legible, dado que en la mayoría de los casos se encuentra la publicación electrónica original, es decir no es un documento escaneado y está adecuada a las posibles poblaciones destinatarias, que pueden ir desde estudiantes de las diversas profesiones de la salud, como a personal experto del sector salud, de derechos humanos y/o personal del gobierno en general.
            Cabe señalarse que no fue posible encontrar material info y videográfico relacionado con el tema específico a partir de los criterios establecidos, puesto que los pocos que había estaban centrados en un enfoque biologicista de la salud, o bien, en lo referente al entorno, se centraban casi únicamente en el saneamiento ambiental cuando se hacía referencia a “entorno saludable”, por tanto, ha sido necesario comenzar a producirlos a partir de la presente investigación.
            Este ejercicio reafirma la importancia de tener claridad en lo que desea investigarse; es decir, en las preguntas general y específicas que guían un trabajo de este tipo, pues de otro modo es muy fácil naufragar en el inmenso océano de información que la web nos ofrece.

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